Bioarquitectura

Rescata la esencia ancestral primigenia

El ser humano, con una sabiduría innata, desde la antigüedad ha sabido adaptarse al clima y buscar los materiales más idóneos para la salud. Cuentan que los Romanos dejaban pastando un rebaño de ovejas en la zona escogida para habitar y pasado el año de su permanencia en esa zona, abrían las vísceras de los animales para observar si se habían desarrollado enfermedades. Pues de esta manera sabían, si aquel lugar emanaba radiaciones terrestres, o no.

Escogían el buen sitio.

Pero luego el ser humano siguió “avanzando” y se olvidó de donde venía, venía de una armonía total con su medio y la “maquina” y el hombre erudito le dio la espalda… llegó la revolución industrial, negando toda la sabiduría ancestral y haciendo mucho daño a la armonía del hombre con su medio.

La bioarquitectura rescata la esencia ancestral primigenia, observa la naturaleza, para apoyarse y nutrirse de ella, estudia la bioclimática, la radiación solar, la incidencia del viento, utiliza materiales en resonancia con el cuerpo humano, evita los tóxicos y busca la simplicidad reutilizando materiales existentes, siempre que sean sanos para nuestra biología, la arquitectura nunca estuvo tan relacionada con nuestra salud…..en definitiva creamos espacios vivos que resuenen con nuestra alma.

Estudio previo de Bioarquitectura